24/8/07


"TO BE ALONE WITH YOU"- SUFJAN STEVENS
NO RECORDABA HABER SUBIDO NUNCA AL ÁTICO. O SI LO HICE NO CREO QUE ALCANZARA A VER POR ENCIMA DEL MURO. HOY HE MIRADO POR PRIMERA VEZ EN TODO ESTE TIEMPO. QUE ESTÚPIDOS RESULTAN LOS PROBLEMAS CUANDO VES LOS TEJADOS DE LAS CASAS Y EL MAR. Y EL CIELO REALMENTE ES UNA ESFERA AZUL. Y LAS NUBES PARECEN MILLONES DE GOTAS DE AGUA CONDENSADAS EN ENORMES BOLAS DE ALGODON QUE NO PARAN DE AVANZAR Y SE RASGAN. Y LOS PAJAROS NO PASAN POR DELANTE, SINO QUE VAN DE UN LUGAR A OTRO, Y NADA TIENE PRINCIPIO NI FINAL.

2 cositas en contra:

Anónimo dijo...

Ten cuidado con los cordones, de las zapatillas, no estén desatados cuando subas, pues son como alas…
… y quizás cuando menos te des cuenta te pongas a pensar en volar junto a los pájaros, a lo mejor sólo por saber dónde van, o por saber el tacto de esas nubes, y sin más, estés flotando en el aire, cerca del alero de la baranda. Y desde abajo, alguien vea tu figura característica, flotar recortada contra el sol, y piense: “ya está otra vez soñando”, y sonría con envidia… o no…
Cuando te atas los cordones de las zapatillas te atas a tierra, a la tierra viva, real, gris, pero intensa (en el sueño no hay calor, no hay tacto)… ¿se puede elegir entre los infinitos regalos del sueño, y una única caricia real? ¿Se debe?
¡Ups! Ya se me fue otra vez.

Anónimo dijo...

:) a veces hace falta algo mas que los cordones bien atados para no desear salir volando y desaparecer. para algunos es el mar, para otros el cielo.