LÁSTIMA DE DEFINICIÓN, LA FOTO ESTABA A HUEVO, JOP.
1 cositas en contra:
Anónimo
dijo...
Ayer tuve uno de esos episodios... más tuyos que míos, creo. Estaba por el paseo marítimo de Benicàssim, cerca ya de Castelló. Como sabes, hay un murete que separa la acera de la arena, que cada cierta distancia tiene una interrupción, además de los accesos a la playa. Iba caminando yo por la acera, y sentada junto a una de estas interrupciones, mirando al mar, había una chica, joven, hablando la mar de natural por teléfono. En principio una chica norma, con un bikini en la parte de arriba, y pantalón vaquero debajo. Justo en la interrupción del muro, había dejado las botas que calzaba “¿Cómo se mantienen tan tiesas a pesar de lo altas que son? ¿Quién lleva unas botas tan altas a mitad día?” me preguntaba mientras me acercaba a ella (unas de esas preguntas que se podría hacer cualquier persona que fuese yo). Cuando me acerqué más vi que realmente no eran tan altas, y que se mantenían tan tiesas porque estaban calzando unas prótesis. Fue entonces cuando me fijé y observé que las perneras del pantalón estaban parcialmente vacías. Me hubiese encantado guardarme ese momento para enseñárselo a todas esas personas que, cómo yo, nos avergonzamos de estupideces de nuestro cuerpo. Mientras esa chica estaba tan tranquila, con la suficiente aceptación de sí misma para no tener que esconder nada (por otro lado, no se trataba nada que necesite ser escondido). Es maravilloso lo que te puede enseñar la gente, sin ni si quiera saberlo, y es que todo, todo el mundo en algo es mejor que yo, y de ese algo siempre debo aprender.
1 cositas en contra:
Ayer tuve uno de esos episodios... más tuyos que míos, creo.
Estaba por el paseo marítimo de Benicàssim, cerca ya de Castelló. Como sabes, hay un murete que separa la acera de la arena, que cada cierta distancia tiene una interrupción, además de los accesos a la playa. Iba caminando yo por la acera, y sentada junto a una de estas interrupciones, mirando al mar, había una chica, joven, hablando la mar de natural por teléfono. En principio una chica norma, con un bikini en la parte de arriba, y pantalón vaquero debajo. Justo en la interrupción del muro, había dejado las botas que calzaba “¿Cómo se mantienen tan tiesas a pesar de lo altas que son? ¿Quién lleva unas botas tan altas a mitad día?” me preguntaba mientras me acercaba a ella (unas de esas preguntas que se podría hacer cualquier persona que fuese yo). Cuando me acerqué más vi que realmente no eran tan altas, y que se mantenían tan tiesas porque estaban calzando unas prótesis. Fue entonces cuando me fijé y observé que las perneras del pantalón estaban parcialmente vacías.
Me hubiese encantado guardarme ese momento para enseñárselo a todas esas personas que, cómo yo, nos avergonzamos de estupideces de nuestro cuerpo. Mientras esa chica estaba tan tranquila, con la suficiente aceptación de sí misma para no tener que esconder nada (por otro lado, no se trataba nada que necesite ser escondido). Es maravilloso lo que te puede enseñar la gente, sin ni si quiera saberlo, y es que todo, todo el mundo en algo es mejor que yo, y de ese algo siempre debo aprender.
Publicar un comentario